MamiSigna en Teruel

Por fín llegó el día de ir a Teruel.

Aún recuerdo cuando Lorena, responsable de la coordinación y gestión de actividades de la Biblioteca Infantil de Zaragoza, me comentó que el proyecto educativo; MamiSigna le entusiasmaba.

Ese mismo día, ya me propuso la idea de ir a Teruel (y también a Huesca, donde cuando haya fecha, contaré) para poder ofrecer una pequeña Charla Introductoria.

Esta charla -taller sobre la comunicación, está basada en el apoyo de la Lengua de Signos como método comunicativo en la Infancia. (lee el post relacionado AQUÍ)

Entonces lo veía muy lejano, pero por fín ese día llegó.

9 de Junio, 9’00 horas.

En casa estamos re-rellenando la bolsa de los «por si acasos».

¿Sabes a cuál me refiero?

Sííií, esa bolsa que tiene unas dimensiones determinadas, pero que por extraño que parezca siempre acaba entrando y ensanchándose más de lo que la física le pedía a esa mini mochila.

Ahora mórbida.

Y es que hasta esa mañana a las 7’35 a.m, que es cuando nos sonó la pulsera-reloj-contador de pasos-medidor de frecuencia cardíaca-despertador (completa que no?? jeje)

Ni nos dimos cuenta de que, no habiamos mirado qué tiempo daban en Teruel.

Pues lluvias.

Todo el día daban lluvias a tutiplén, excepto de 11’00 a 13’00, que por lo visto se tomaban un descanso para que las terracitas de la Plaza del Torico, pudieran tener clientes esa mañana.

Así que nuestra bolsa de «por si acasos» tuvo que cambiar, de ropa de verano a pantalones largos, camisetas de tirantes a camisetas de manga larga, de bambas a botas de agua y de gafas de sol a poncho impermeable (por cierto, 1€ en Tyger)

Un par de paragüas y muuuchos pares de calcetines, que a nuestra peque lo de saltar en los charcos le apasiona y, a nosotros mirarla, más.

Y p’al coche que se dice por aquí.

Ya con todos mis cachivaches preparados para la Charla-Taller, partimos de viaje en coche toda la familia.


Hace un mes me iba a ir más sola que las  2 de la mañana.

Pero a una semana mi marido se apuntaba, trayendo por supuesto a Sofía, y mi madre la tarde de antes…preguntó: «¿Puedo ir con vosotros?»

Así, que al final fuimos toda la tribu. 

Supongo que si soy invitada a dar una charla a Formentera, Lanzarote, Mallorca o algún sitio similar (ahí lo dejo caer sin más jejeje) fijo que no me los quito ni con agua hirviendo, pero en verdad, yo encantada.

Viaje.

Dejamos tras de nosotros un tiempo de 20 grados con un sol espléndido en Zaragoza, y según nos adentrábamos en tierras turolenses un cielo típico de Mordor, nos daba la bienvenida.

Ya en Teruel, el tiempo empezó a clarear y hasta el final de nuestra jornada, el día nos regaló sol y una temperatura muy agradable.

Como ya anuncié en Instagram, la acogida recibida fué maravillosa.

El trabajo por parte del equipo de la Biblioteca de Teruel (gracias Pilar) y toda la atención que esa semana me dieron para no dejar a la improvisación ningún detalle, hicieron que el aforo quedara COMPLETO en tan sólo 2 días.

¡¡¡Woooow!!!

Qué sensación tan maravillosa cuando sucede esto.

Y es que a veces, caes en la cuenta de que no todos los pa/madres, educadores y/o profesionales, pueden estar interesados en ofrecer esta herramienta tan maravillosa como lo es la Lengua de Signos (LSE)

Mi método va más allá de incluirla dentro de la comunicación temprana.

Va también de aprender a gestionar la pa/maternidad en los momentos en que te sientes agotado, solitaria, desanimado y escupes por la boca palabras, de las que luego siempre te sueles arrepentir.

Con esta metodología lo que se promueve, es poder evitar la llamada Reacción de los 6″.

Si cuando estás con tu peque y se produce una situación de tensión, en lugar de gritar o enfadarte, por algo que además tendrá alguna solución, te obligaras a ti mísmo a seguir estos 3 sencillos pasos, que son:

  1. Agacharse a la altura del niñ@
  2. Pensar en el signo que quieras comunicarle (Ejem; cuidado, despacio, habla bajo…etc etc)
  3. Signarlo

¿Qué crees que consigues con eso? ¡Mucho!

Si sigues estos 3 pasos, nada más, comprobarás como con el tiempo obtienes más destreza, te sientes más confiado signando a tu bebé y logras tener y transmitir más paz.

Esto se debe a que, la forma de gestionar éstos nervios cuando tu hij@ tira algo al suelo, grita o se pone tenso.

Cualquier situación en la que, la forma de intervenir hubiera sido de primeras, un grito o un mala cara, hace que esos 6 segundos, pasen de largo.

Porque ya te has tenido que parar a pensar en… ¿Cómo se hacía este signo?

Quizá pienses que esto resulta muy difícil. Agacharse, pensar en el signo y signarlo.

Te pongo un ejemplo, para que veas que haces tareas muchísimo más complejas y todasala vez.

Cuando empezaste a conducir, por ejemplo. Quizá pensaste que dar el intermitente, mirar por el espejo retrovisor, reducir la marcha y girar el volante, eran destrezas que te parecían imposibles de realizar.

¿Ahora?

Ahora eres capaz de eso, y mucho más.

Pero si seguro que además de lo anterior, puedes buscar y seleccionar la emisora que te gusta.

Cantar y mirar por el rabillo del ojo a tu peque en la silla trasera y hasta saludarle… ¿o no?

Claaaro que si!


Todos los participantes de ayer en Teruel, o la gran mayoría, ya venían con los deberes hechos.

Muchos ya conocían en menor o mayor medida, los beneficios de usar la LSE en el seno familiar.

Y espero de corazón, que con los poquitos signos que se llevaron ayer puedan plantar esa semilla, no sólo en sus hij@s sino en ellos mism@s.

Quedamos a parte siguales, encantados.

Nos reímos, aprendimos unos de otros y algunos peques ya se fueron signando; dormir, beso y mamá.

Ellos son mis mejores profetas.

Ya he empezado a recibir e-mails pidiéndome volver para continuar con los Talleres Familiares, y algunos para repetir la charla, pues hubo bastantes personas que se quedaron con las ganas de asistir.

Ya que, a la sala que ves en la imágen, ayer no le cabía ni un alma más.

Con lo que, prometo hacer todo lo posible por volver porque…¡TERUEL EXISTE! y no he tenido un público mejor, de corazón.

 

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