El milagro de nacer con vida: una historia real

El milagro de nacer con vida: una historia real

 

Esta foto no la había visto nadie hasta hoy, a excepción de las personas que me siguen en mi perfil personal de Instagram y en la que hace casi 3 años conté la historia y el milagro de «nacer con vida».

Si me decidí en aquel momento a compartir ese precioso instante fue, debido a los numerosos comentarios de amor hacia mi familia el día que nació Sofía y tantas y tantas muestras de cariño recibidas durante esos días.

Es por ello que, debido a que HOY nuestra niña, cumple 3 años quería compartir esta imagen y contar lo maravilloso que fue, sin duda, su llegada a nuestros brazos.

Mi transición durante el embarazo la contaré en otro momento…


Llegó el día…

día en el que la cesárea programada por mi ginecólogo y por mi, había llegado; 29 de Octubre de 2015, el día en que conoceríamos a nuestro bebelín.

Aclaro, que desde que decidimos mi marido y yo buscar a un segundo bebé, tomamos la decisión de no querer conocer el sexo del bebé hasta el nacimiento.

Esto fue porque con Diego lo «sabíamos» todo. Entiéndeme cuando digo esto, en el sentido de que conocíamos todos los detalles de su desarrollo, sus medidas, su peso…y estábamos más que escarmentados de todo, incluídos el dolor y sufrimiento que su muerte nos había concedido, de la que nada sospechábamos ni esperábamos.

Por ese motivo quisimos, por tonto que pareciera, guardar como una incógnita si era niño o niña, ya que queríamos albergar una pizca de ingenuidad ante un embarazo arcoiris. Y créeme que tanto los médicos de la seguridad social, como mi médico privado, lo mantuvieron en secreto hasta el final.

Pese a lo puedan pensar algunas personas, nuestro «bebelín» (así le llamábamos cariñosamente aquellos, pocos, que nos rodeaban) tenía su propia identidad.

Y es que no es necesario dirigirte por el nombre para que el bebé que se gesta en tu interior sea más o menos amado, más o menos persona, y nos enamoró que a todo aquel que se lo decíamos nos mirara emocionados, a la par que incrédulos por no saberlo como padres y conseguir mantener esa duda como algo maravilloso en nuestro día a día.


Nos bajaron al quirofano a los tres.

Se presentó todo el equipo médico, todo eran buenas vibraciones, calidez en el trato y pendientes de que estuviéramos bien, nosotr@s y mi marido (que estuvo en todo momento junto a mi).

La anestesia, la epidural, los médicos, los temblores, la incertidumbre… Y todo por ver a bebelin.

«Cuando saquemos al bebé te avisamos y te pones de pie papá». Esa fue la frase de Nestor, mi gine, antes de romper bolsa y coger con sus manos a nuestro ansiado bebelin.

Mi marido se levantó. «Dale la vuelta por favor, que no le veo la carita»

Al girarle el cordón le quedaba justo en la parte que descubría si era nene o nena. «El cordón, el cordón!! Que no veo lo que es» Y ahí estaba…

«SOFÍA, Tania, es Sofía»

No hubo más palabras, solo lágrimas. Lágrimas de la felicidad más inmensa que jamás pude experimentar y que según escribo, caen de nuevo al recordarlo.

Lágrimas de emoción, de dolor, de recuerdos, de lo que tendría que haber vivido con Diego y nunca fue, pero sobretodo lágrimas de amor.

En ese momento se oyó decir a Néstor; «Bienvenida Sofía, te estás haciendo pis encima de mamá, pero no pasa nada, es aséptico jejeje » Risas en la sala.

Inmediatamente me pusieron a Sofía encima, como veis en la foto y llorando las dos, nos conocimos… !por fin!

Más adelante te contaré cómo surgen nuestras camisetas arcoiris de GauraShop

De momento, gracias a tod@s por vuestras palabras y felicitaciones. Gracias por seguirme, leerme y hacerme ver que las personas se conectan y conocen por un motivo.

EL AMOR.

¡Feliz Cumpleaños Sofía, la niña de nuestros ojos!

 

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